El Consejo de Seguridad también instó a las partes a adherirse "de inmediato al alto el fuego permanente", y quiso recordar que esta condición es "fundamental para el éxito de cualquier proceso político genuino e inclusivo". EFE/Archivo

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Naciones Unidas, 23 mar (EFE).- El Consejo de Seguridad de la ONU expresó hoy "profunda alarma" por el deterioro del conflicto de Sudán del Sur, donde los incesantes combates han llevado a más de 2,5 millones de desplazados y a una grave hambruna.

"El Consejo de Seguridad expresa profunda alarma por la situación en Sudán del Sur, subraya una vez más que el conflicto no se puede resolver por la vía militar y reitera su condena de la continuación de los combates en todo el país", afirmó el organismo en un comunicado durante una reunión sobre el país africano.

Sudán del Sur vive un intenso conflicto desde que dos años después de su independencia, declarada en julio de 2011, estallara un enfrentamiento entre el presidente, Salva Kiir, y su exvicepresidente Riek Machar, que continúa abierto a pesar de la firma de un acuerdo de paz en agosto de 2015.

Por ello, el Consejo de Seguridad también instó a las partes a adherirse "de inmediato al alto el fuego permanente", y quiso recordar que esta condición es "fundamental para el éxito de cualquier proceso político genuino e inclusivo".

La ONU también se mostró muy preocupada por la hambruna declarada en partes de Sudán del Sur, donde unas 100.000 perdonas sufren de una falta de alimentos y otro millón está a punto de padecerla, una situación empeorada por las acciones de las partes que participan en el conflicto.

"El Consejo de Seguridad condena todos los obstáculos, incluidos el conflicto en curso y los ataques y el acoso contra los agentes humanitarios y la Misión de las Naciones Unidas en Sudán del Sur (UNMISS), para la prestación de asistencia humanitaria, especialmente en los lugares afectados por la hambruna", agregó.

Por su parte, el secretario general de la ONU, António Guterres, quiso destacar el sufrimiento de los sursudaneses, que aseguró "se enfrentan a una aparente violencia sin fin y que se ven forzados a abandonar sus hogares".

"Los civiles son objetivo constante de ataques horrendos, entre ellos violaciones y el reclutamiento de niños", denunció Guterres, que subrayó que hay más de 1.9 millones de desplazados internos en Sudán del Sur, mientras que 1,6 millones más han huido a países vecinos.

Al menos 7,5 millones de personas en Sudán del Sur, o dos tercios de la población, necesitan ayuda humanitaria dado el deterioro de los campos de cultivo y otras medios de subsistencia, dijo Guterres.

Asimismo, el secretario general puso de relieve los constantes saqueos que sufren las organizaciones de ayuda humanitaria por parte de las partes enfrentadas, y las dificultades que está imponiendo el gobierno de Sudán del Sur para el despliegue de personal humanitario, como el "enorme encarecimiento" de sus visados de trabajo.

Además, criticó el papel del gobierno de Sudán del Sur, al que acusa de pasividad.

"Pese a la alarma que ha expresado la ONU y la comunidad internacional sobre la crisis, el gobierno aun no ha expresado preocupación significativa ni ha tomado medidas tangibles para abordar los problemas de su gente", aseveró Guterres.

El secretario general también arremetió duramente contra la falta de responsabilidad por parte de las autoridades de Sudán del Sur, que "ni siquiera son capaces de admitir la crisis" y restó relevancia a las declaraciones del presidente de Sudán del Sur en las que se muestra dispuesto a mantener la paz.

"No nos convencen en este contexto de hostilidades", dijo Guterres sobre el papel de Kiir.

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