El enviado de Naciones Unidas para Oriente Medio, Nickolay Mladenov. EFE/Archivo

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Naciones Unidas, 24 mar (EFE).- Israel está desoyendo los llamamientos del Consejo de Seguridad de la ONU sobre los asentamientos y, en vez de cesar su política de expansión, está acelerándola, según denunció hoy Naciones Unidas.

Esa es la principal conclusión del primer informe de la organización sobre la aplicación de la resolución 2334, el texto aprobado el pasado diciembre por el Consejo de Seguridad que condena las colonias israelíes en territorios ocupados.

La 2334 califica las colonias como una "flagrante violación de la ley internacional" e insta a dar pasos para cesar su expansión.

"Esos pasos no se han dado", dijo hoy el enviado de la ONU para Oriente Medio, Nickolai Mladenov, en una comparecencia ante el propio Consejo de Seguridad, que había pedido ser informado de los progresos después de tres meses de aprobada la resolución.

Según Mladenov, en lugar de frenar la expansión de los asentamientos, Israel ha respondido a la resolución con un "notable aumento" de las declaraciones, anuncios y decisiones sobre su construcción y expansión.

Entre otras cosas, Mladenov recordó que el pasado enero las autoridades israelíes anunciaron la construcción de 5.500 viviendas en Cisjordania y dieron permisos para centenares más, al tiempo que permitieron avanzar en la construcción de otras 900 unidades en Jerusalén Este.

También continuaron las demoliciones de edificios palestinos que supuestamente no tenían permisos de construcción israelíes, unos permisos que son "casi imposibles" de conseguir para los palestinos, según recordó Mladenov.

Además, en febrero, el Parlamento de Israel aprobó la llamada Ley de Regularización, que permite legalizar, de cara a la ley israelí, alrededor de 4.000 casas construidas en tierras de propiedad privada de palestinos en colonias en Cisjordania, una iniciativa que la ONU considera muy preocupante.

En conjunto, la organización considera que todas las acciones de Israel "indican una clara intención de continuar expandiendo" las colonias, consideradas ilegales bajo la legislación internacional.

El informe presentado hoy supone la constatación oficial por parte de la ONU de algo que era ya muy evidente y que Israel dejó claro desde el primer momento: que no iba a hacer caso a la resolución.

"Israel rechaza esta resolución en la ONU vergonzosa y anti-israelí y no va a cumplir sus términos", aseguró ya en diciembre el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu.

Aunque la ONU como organización exige desde hace años el fin de las colonias, la postura de Estados Unidos había impedido durante mucho tiempo al Consejo de Seguridad, el órgano máximo de Naciones Unidas, pronunciarse al respecto.

La situación cambió el pasado diciembre, cuando la Administración del entonces presidente, Barack Obama, decidió abstenerse en la votación de la resolución 2334, lo que permitió su adopción.

El movimiento, considerado una traición por Netanyahu, se produjo además con la total oposición del ahora presidente estadounidense, Donald Trump, que trató sin éxito de pararlo.

Aunque Trump se ha alineado claramente con el Ejecutivo israelí, el pasado febrero consideró que debería "contenerse", al menos "un poco", en la expansión de los asentamientos.

Hoy, el enviado de Naciones Unidas insistió en que las colonias suponen "uno de los principales obstáculos para la paz" en Oriente Medio.

"El verdadero impedimento para la paz es la violencia y la incitación palestina", respondió hoy el embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, que consideró que no puede haber "una equivalencia moral entre construir casas y el terrorismo".

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