Se han cumplido 100 días desde el comienzo del gobierno de Donald Trump. Ciertamente se ha tratado de un periodo de peculiaridades, tensiones y polémicas inusitadas, no vistas en la Casa Blanca en décadas (o nunca, en algunos de los casos).

Pero, en el fondo, aparte del controversial y en varios aspectos censurable estilo del magnate y de las confrontaciones que él y su equipo han protagonizado, es el balance de resultados de gobierno y las implicaciones de ello, lo que a la postre cuenta en el juicio público e histórico.

En ello, el saldo no ha sido en muy favorable a Trump en estos 100 días, llenos de escándalos y pifias pero magros en logros de política pública y de acuerdos legislativos. Estos son algunos de los principales éxitos y fracasos del presidente en lo que va de su mandato:

Ver fotos
Donald Trump ha cumplido 100 días en la presidencia de Estados Unidos. (AP)

Más

Los éxitos

Nombramiento en la Corte Suprema. Lo que sería posiblemente el mayor logro de Trump en sus primeros 100 días fue la ratificación de Neil Gorsuch como juez de la Corte Suprema. Tras el bloque de muchos meses que el Senado hizo al nominado de Barack Obama para ocupar la vacante dejada por el fallecido juez Antonin Scalia, Trump consiguió colocar a un magistrado conservador en la Corte Suprema para, con ello, restablecer el status quo anterior. La llegada de Gorsuch no implica necesariamente que el Máximo Tribunal vaya a cambiar sustancialmente su orientación y enfoque, pero sí agradó a los republicanos y a la base de Trump, que ansiaban que el escaño de Scalia fuera ocupado por un juez afín. En el gabinete, en general Trump logró el aval del Senado a la mayoría de sus nominados (salvo el caso de Andrew Puzder en el Departamento del Trabajo) y con ello integró un equipo a su gusto, cargado de multimillonarios y militares. Con todo, multitud de nombramientos en posiciones secundarias pero importantes siguen pendientes.

Una sacudida política. Aunque no es claro si a la postre resultará beneficioso para el país (y muchos creen que no), Trump ha logrado sacudir sustancialmente a Washington, al menos en la cuestión de las formas. Su empecinamiento, por ejemplo, en afirmar que millones de personas votaron ilegalmente a favor de Hillary Clinton o que Obama ordenó directamente espiarlo a él y su entorno causó conmoción, y el estilo en general de ‘gobernar con tuits’ ha suscitado también polémica. Pero su promesa de ‘drenar el pantano’ de Washington aún está abierta y en varios aspectos de fondo es poco lo que ha cambiado en comparación con las estridentes ofertas que hizo durante su campaña.

Salida del TPP. Trump canceló la participación de Estados Unidos en el Acuerdo Transpacífico (TPP), que buscaba crear una enorme zona de libre comercio entre América, Asia y Oceanía, como parte del realineamiento de la política comercial de Estados Unidos que prometió en su campaña y en la que los acuerdos de libre comercio previamente negociados son blanco de sus críticas. Con todo, en realidad el TPP no había entrado en vigor y por ende los efectos de desdeñarlo son menos directos que los de eliminar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA), acuerdo que Trump ha dicho que busca renegociar y no repudiar.

Ver fotos
El nombramiento de Neil Gorsuch como juez de la Corte Suprema es uno de los éxitos de Donald Trump. (AP)

Más

Eliminación y cambio de regulaciones y prioridades. Trump logró alterar varias de las regulaciones de la administración de Barack Obama en el ámbito, por ejemplo, financiero, medioambiental y de prioridades de inmigración. Esto no significa que tales determinaciones vayan a ser beneficiosas para el país, pero sí que Trump ha conseguido comenzar a moldear la gestión gubernamental federal conforme a su visión. Y lo ha podido hacer, cabe señalar, porque se trata de cuestiones dentro de sus facultades ejecutivas y no en cuestiones bajo jurisdicción del Congreso. En inmigración, por ejemplo, aunque sus consecuencias serían nocivas para la sociedad estadounidense en general, Trump ha logrado reajustar las prioridades de deportación, para proceder contra más indocumentados, y ordenado revisar el proceso de adjudicación de visas de trabajo como la H1-B. Otro caso, muy controversial, es su aval a la construcción de los oleoductos Keystone XL y Dakota Pipeline, proyectos contra los que lucharon fuertemente grupos progresistas, ambientalistas e indígenas pero que eran deseados por conservadores y republicanos.

Leer más

Desplantes en política exterior. Como en otros casos, habrá que esperar para ver las implicaciones y consecuencias de varias decisiones de Trump en materia internacional, pero al menos algunas de ellas le reportaron algunos dividendos políticos internos. El principal es el bombardeo con misiles de una base aérea en Siria en represalia por el ataque químico que el régimen de ese país perpetró contra su propia población. Otro es su actitud dialogante hacia China, que le ha dado un cierto margen de maniobra sobre todo ante la crisis de Corea del Norte. Con todo, el gobierno no ha formulado con claridad cómo actuará en casos de nuevas crisis en Siria o Corea y tiene abierto aún el tema de la intervención de agentes de Rusia en el proceso electoral de EEUU y la posible implicación en ello del entorno de Trump.

Los fracasos

Reforma de salud. Durante toda su campaña Trump prometió abolir de inmediato la Ley de Cuidado de Salud Asequible (Obamacare) pero falló estrepitosamente en el intento. NI siquiera logró el suficiente apoyo de los representantes republicanos y evidenció desconocimiento en la materia e insuficiente capacidad de negociación. Ha sido el peor descalabro en lo que va de su gobierno. Trump al parecer intentará de nuevo lograr una reforma de salud en los próximos días, y posiblemente logre superar el trámite en la Cámara Baja. En el Senado, con todo, la situación es mucho menos favorable.

Decretos en inmigración. Trump se aprestó, vía órdenes ejecutivas, a imponer restricciones temporales a la entrada de todos los refugiados y de personas originarias de siete (y luego seis) países de mayoría musulmana. La justificación era la necesidad de revisar todo el proceso de admisión ante el riesgo de dejar entrar a terroristas. Pero en dos ocasiones jueces federales frenaron ese afán, por considerar que esos decretos afectarían potencialmente a entidades y personas estadounidenses y eran potencialmente anticonstitucionales por sus aristas del ámbito religioso.

Ver fotos
Planes de Donald Trump como la prohibición a la entrada de regufiados y a personas de ciertos países musulmanes y la construcción de un muro en la frontera con México han causado intenso rechazo social y están por el momento congelados. (Getty Images)

Más

El muro fronterizo. Otra estridente promesa de campaña de Trump fue levantar un muro en toda la frontera con México, cuyo costo pagaría ese país. Ya en el gobierno, su propio secretario de Seguridad Nacional reconoció que muy probablemente el muro no se levante en toda la frontera sino en ciertos lugares prioritarios y, en todo caso, dado que México ha rechazado la pretensión de que se le haga pagar por ello y que los legisladores republicanos no han aceptado incluir en el presupuesto financiamiento para ese plan, el muro de Trump ha topado con pared. Al menos de aquí a septiembre, cuando podría reintentar lograr la financiación requerida.

Ciudades santuario. Trump y su secretario de Justicia, Jeff Sessions, han atacado severamente a las jurisdicciones locales que optan por no implicarse en asuntos de inmigración. A esas ciudades y condados las han amenazado con retirarles fondos federales, pero un juez federal bloqueó una orden ejecutiva al respecto. El discurso del gobierno ha sido la necesidad de perseguir a indocumentados criminales, pero el carácter de ‘santuario’ en realidad beneficia a la seguridad pública, lo que ha dado pie a que una coalición de alcaldes de las mayores ciudades del país (Los Ángeles, San Francisco, Chicago o Nueva York, entre otras), se enfrenten al gobierno federal en esta materia.

Escándalos y fricciones. La caída de Michael Flynn, asesor de seguridad nacional, al revelarse que tuvo nexos con funcionarios rusos antes de que Trump fuera presidente y que habría engañado al respecto al vicepresidente Mike Pence colocó a la Casa Blanca en una situación especialmente tensa y bochornosa, en medio de una ola de suspicacias sobre el alcance de la penetración e influencia de Rusia y Putin en el entorno de Trump. Por añadidura, la manera estridente, confrontacional y hasta equívoca con la que Trump y sus principales portavoces se han comunicado con los medios y la opinión pública han catalizado la sensación de que existe un caos al interior de la Casa Blanca. ‘Fake news’, ‘datos alternativos’, acusaciones falsas (como lo del fraude electoral o el espionaje de Obama), presuntos choques de facciones en el equipo del presidente y la posibilidad de conflictos de interés (por ejemplo en relación a los negocios de Trump y de sus hijos y a la participación de ellos en el gobierno) han marcado mucho de la discusión pública en sus primeros 100 días de gobierno. Todo ello ha causado ruido y fricción y, a la postre, ha contribuido a que la popularidad de Trump se encuentre en niveles históricamente bajos para un nuevo presidente de Estados Unidos.

Sigue a Jesús Del Toro en Twitter: @JesusDelToro

RebloguearCompartirTuitearCompartirRead more