En la imagen, la fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Fatou Bensouda. EFE/Archivo

Más

Naciones Unidas, 8 may (EFE).- La fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), Fatou Bensouda, dijo hoy que está estudiando seriamente la posibilidad de abrir una investigación sobre los crímenes cometidos contra migrantes en Libia.

"Debemos actuar para frenar estas preocupantes tendencias", dijo Bensouda en un discurso ante el Consejo de Seguridad de la ONU, en el que llamó la atención sobre las supuestas condiciones "inhumanas" en las que están miles de migrantes internados en centros de detención del país norteafricano.

Según la fiscal, los "crímenes, incluidos asesinatos, violaciones y torturas, son supuestamente comunes" y además hay testimonios creíbles que apuntan a que Libia se ha convertido en un "mercado para el tráfico de seres humanos".

"Aprovecho esta oportunidad ante el Consejo para declarar que mi oficina está examinando cuidadosamente la viabilidad de abrir una investigación sobre crímenes vinculados con migrantes", señaló.

Entre otras cosas, la fiscalía está analizando si se dan los necesarios requisitos de jurisdicción para intervenir.

Al término de la reunión, Bensouda dijo a los periodistas que la investigación se centraría exclusivamente en los delitos internacionales tipificados en el estatuto de Roma, por el que se creó la CPI, y que incluyen los crímenes contra la humanidad, los crímenes de guerra o el genocidio.

Así, las pesquisas no estarían dirigidas a los acuerdos sobre inmigración de otros países con Libia, dijo en respuesta a preguntas de los periodistas.

Bensouda informó hoy además al Consejo de Seguridad del curso del estado de los trabajos de la CPI sobre Libia, donde tiene varios casos abiertos.

Entre ellos destaca el proceso contra Seif el Islam Gadafi, hijo del fallecido dictador libio, que continúa detenido en el país pese a haber sido reclamado por la Justicia internacional.

La Fiscalía de la CPI acusa a Seif el Islam de crímenes contra la humanidad, asesinato y persecución presuntamente cometidos en Libia entre el 15 y el 28 de febrero de 2011, cuando siguiendo la estela de lo que ocurría en otros países árabes comenzó la revolución que en octubre de ese año acabó con el régimen de Muamar el Gadafi.

Bensouda advirtió hoy de que el deterioro de la situación de seguridad que sigue observándose en Libia complica los procedimientos y agrava el "clima de impunidad" en el país, que a su vez puede conducir a más abusos de derechos humanos y violaciones de las normas internacionales.

RebloguearCompartirTuitearCompartirRead more