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El surcoreano Kim Kuk-gi habla durante una rueda de prensa el 26 de marzo de 2015, en Pyongyang (Corea del Norte). Corea del Norte anunció ese día el arresto de dos surcoreanos a los que acusó de ser "espías" y "terroristas" de los servicios de inteligencia de Seúl que recopilaban información confidencial y llevaban a cabo actividades para "desestabilizar" el país. El régimen comunista presentó a los dos arrestados, Kim Kuk-gi y Choe Chun-gil, en una rueda de prensa en la que enumeró sus "crímenes" para "dañar al liderazgo supremo" de Corea del Norte, informó la agencia estatal KCNA. EFE/Archivo

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Seúl, 21 jun (EFE).- El Gobierno de Corea del Sur dijo hoy que buscará con mayor insistencia la liberación de sus seis ciudadanos detenidos en Corea del Norte tras la muerte del estadounidense Otto Warmbier, fallecido el lunes tras pasar 17 meses encarcelado por el régimen de Pyongyang.

"El Gobierno buscará diversas vías para repatriar a sus ciudadanos lo antes posible", dijo hoy en rueda de prensa el portavoz del Ministerio de Unificación surcoreano, Lee Duk-haeng, al ser preguntado por la situación de los detenidos.

La preocupación en el país asiático por los seis surcoreanos encarcelados en Corea del Norte ha aumentado tras la muerte de Warmbier.

Lee insistió en que Seúl continua tratando de verificar el estado de salud de los presos por diversos canales, incluidos los diplomáticos y los que brindan organizaciones internacionales.

Sin embargo, ya que Corea del Norte no reconoce la existencia del Sur, los surcoreanos no pueden contactar con representantes diplomáticos de terceros países durante su detención como hacen los presos estadounidenses (que pueden hacerlo con la embajada de Suecia en Pyongyang, en la que EE.UU. tiene su sección de intereses).

Entre los seis detenidos surcoreanos hay tres pastores cristianos, Kim Jung-wook, Kim Kuk-gi y Choe Chun-gil, de 52, 63 y 57 años y arrestados en 2013 y 2014, respectivamente, tras ser acusados de espiar para el Sur.

Se desconoce su estado de salud después de que los tres fueran condenados a cadena perpetua y a realizar trabajos forzados.

Otto Warmbier, estudiante universitario de 22 años, fue detenido en enero del año pasado durante un viaje turístico a Corea del Norte, acusado de supuestamente intentar robar un cartel de propaganda del hotel Yanggakdo de Pyongyang donde se hospedaba.

Warmbier fue repatriado a EE.UU. la semana pasada por Corea del Norte en estado comatoso.

Según su familia, llevaba más de un año sumido en un coma en el que entró poco después de su última aparición en público, durante su juicio en Pyongyang en marzo de 2016.

El régimen norcoreano sostiene que Warmbier sufrió un brote de botulismo, que se le administró una pastilla para dormir y que no volvió a despertarse, una versión que sus allegados han refutado y de la que dudan seriamente las autoridades estadounidenses. EFE

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