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El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, habla junto a miembros de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). EFE/Archivo

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Caracas, 23 jun (EFE).- La tensión se mantuvo hoy en Venezuela, con protestas en Caracas y en otras ciudades que desencadenaron algunos hechos violentos, mientras el presidente del país, Nicolás Maduro, ordenaba a las Fuerzas Armadas adecuarse para la paz y con miras al cambio de Constitución.

Miles de opositores se manifestaron este viernes con el "trancazo", nueva modalidad de protesta que consistió en cortar varias vías durante dos horas y que se cumplió con éxito, según la coalición opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD).

Esta acción, en el día 84 desde que comenzaron las protestas en Venezuela, era para rechazar el eventual cambio de ordenamiento jurídico que promueve el Ejecutivo mediante una Asamblea Nacional Constituyente (ANC) que será elegida el 30 de julio.

Además, los opositores protestaron por la muerte de David Vallenilla, el joven de 22 años muerto ayer por un miembro de la Fuerza Armada que le disparó a quemarropa desde el interior de la base aérea militar de La Carlota, que colinda con la autopista Francisco Fajardo, la principal arteria vial de Caracas.

El "trancazo" terminó sin altercados en el interior del país pero en Caracas se registraron enfrentamientos entre manifestantes y uniformados, actos vandálicos, redadas policiales y un ataque armado a la sede administrativa de la Asamblea Nacional (Parlamento), el único poder controlado por el antichavismo.

Al menos quince jóvenes fueron detenidos por agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia (Sebin) y de la policía militarizada en una plaza y durante el registro de una vivienda en el municipio caraqueño de Chacao, según constató Efe.

Asimismo, un centenar de personas se enfrentó, por segundo día consecutivo, a efectivos de la Guardia Nacional Bolivariana (GNB, policía militarizada) ante la base aérea de La Carlota, lo que dejó varios heridos aunque ninguno de gravedad.

En el lugar fueron incendiados tres camiones y, mientras los manifestantes se acercaban al borde de la base aérea para lanzar piedras contra los efectivos de la GNB, estos emplearon agua y gases lacrimógenos para dispersarles.

Entretanto, un grupo de civiles, supuestamente armados y adeptos al chavismo, atacó con explosivos, piedras y palos la sede administrativa del Parlamento venezolano, lo que dejó a cuatro personas heridas y daños materiales, informó la Cámara en un comunicado.

Los agresores, según la fuente, eran miembros de los llamados colectivos -organizaciones civiles, a veces armadas, afines al Gobierno- e intentaron derribar la puerta principal de acceso al edificio, mientras otros detonaron explosivos y fuegos artificiales, "y la mayoría amenazaron con palos,tubos y piedras".

Por su parte, el presidente Maduro responsabilizó al jefe del Parlamento, el opositor Julio Borges, de los ataques a bases militares y al pueblo durante las protestas.

El mandatario indicó además que le causaba dolor que "por culpa de un Julio Borges" haya jóvenes que sean llevados a la violencia y al manejo de explosivos y "encuentren el fin de su vida allí".

Estas declaraciones las profirió Maduro durante un acto castrense en el que hizo oficiales los nombramientos de los altos mandos designados esta semana.

Desde allí ordenó a la nueva cúpula militar que adecúe las Fuerzas Armadas a las circunstancias que vive el país para alcanzar la paz.

"De inmediato, comencemos a adecuar las fuerzas de orden público que necesita la patria para que haya paz, paz con vida, y no caiga más nadie en el conflicto violento que ha declarado la oposición", afirmó.

El líder chavista pidió a la cúpula militar tener conciencia del momento que vive el país para hacer estas adecuaciones porque, consideró, "no es fácil enfrentarse a este tipo de grupos, porque no es una guerra arma contra arma".

"Por eso es prohibido el uso de armas de fuego, y por eso he ratificado su prohibición", aseveró Maduro.

Venezuela vive desde el pasado 1 de abril una ola de manifestaciones a favor y en contra del Gobierno, algunas de las cuales han terminado con hechos de violencia, dejando un saldo de 75 muertos y más de mil heridos, según datos de la Fiscalía.

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