Gente se reúne en la entrada de la casa del líder opositor venezolano Leopoldo López, a quien se le concedió el arresto domiciliario después de tres años en prisión, en Caracas
Gente se reúne en la entrada de la casa del líder opositor venezolano Leopoldo López, a quien se le concedió el arresto domiciliario después de tres años en prisión, en Caracas, Venezuela. 8 de julio, 2017. REUTERS/Andres Martinez Casares

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Por Diego Oré y Girish Gupta

CARACAS (Reuters) – Miles de venezolanos se concentraron el domingo en Caracas en protesta contra el Gobierno, en una jornada que marcó 100 días de manifestaciones y estuvo vigorizada por el otorgamiento de prisión domiciliaria al líder opositor Leopoldo López, una medida vista por sus huestes como una victoria.

El sábado, la máxima corte del país le permitió a López, cabeza de la facción más combativa de la oposición, continuar en su casa con su condena de casi 14 años.

La noticia generó algarabía en las filas opositoras que, envalentonadas, aseguraron que el cambio de condición carcelaria de López se debía a la presión ejercida durante más de tres meses de protestas antigubernamentales y llamaron a seguir en las calles con más fuerza que antes.

"Hoy podemos decir que tenemos a Nicolás Maduro en el punto más débil de su historia", dijo el diputado Freddy Guevara, desde una improvisada tarima que coronó la concentración opositora en una atestada avenida de Caracas.

"Así que quiero que se aplaudan a ustedes mismos porque estos 100 días de resistencia han sido gracias a ustedes, nuestro amado pueblo", agregó el político.

Desde temprano, cientos de venezolanos se congregaron enfundados en camisas blancas y banderas de Venezuela.

"No nos vamos a rendir. Que Leopoldo (López) esté en casa nos llena de fuerzas para seguir en la lucha", dijo María García, una ama de casa de 54 años, con una camisa con la cara de López. "Vamos por más. El fin (del Gobierno) está cerca".

Desde principios de abril, millones de venezolanos han salido a las calles de su país para protestar contra lo que consideran es una "dictadura" del presidente Nicolás Maduro y para exigir elecciones adelantadas, además de otras demandas como la liberación de más de 400 "presos de conciencia".

El mandatario de 54 años, por su parte, asegura que las manifestaciones en su contra, en medio de las que han muerto al menos 91 personas, sólo buscan desbancarlo de forma violenta.

"NO ESTOY FELIZ"

Finalizada la congregación opositora, Lilian Tintori dio detalles sobre el regreso de su esposo a casa.

La activista de derechos humanos dijo que López, un economista educado en Estados Unidos, llegó el sábado a las tres de la mañana de la mano de agentes policiales y los hermanos Delcy y Jorge Rodríguez, dos figuras del oficialismo a las que Tintori dijo les agradeció por el regreso de su marido.

"No les puedo decir que estoy feliz cuando sabemos que nuestro país está sufriendo. No les puedo decir que estoy feliz porque hay niños que comen de la basura. No les puedo decir que estoy feliz porque no hay medicinas en Venezuela y hay 431 presos políticos que hay que liberar", dijo Tintori.

"Pero sí les puedo decir que estoy llena de esperanza, que mi casa se llenó de amor porque regresó Leopoldo, que mi casa se llenó de fuerza", agregó rodeada de un enjambre de periodistas.

Además, Tintori insistió en que su esposo fue torturado en la prisión militar donde pasó 41 meses y que su regreso a casa no fue negociado: "fue una decisión unilateral del Gobierno".

Con la prisión domiciliaria concedida a López, el Gobierno busca disminuir la intensidad de las protestas en su contra y desmovilizar a la oposición, que el próximo domingo realizará un plebiscito que preguntará sobre elecciones adelantadas y el plan de Maduro de reescribir la Constitución.

(Escrito por Diego Oré; Editado por Pablo Garibian)

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