Los campos y bosques de Laos ocultan más de cuatro décadas después del fin de la guerra, unos 80 millones de artefactos explosivos. El Centro de Información de la Artillería sin detonar (UXO) de Luang Prabang, Laos, expone ejemplares de estos peligrosos artefactos. EFE/Archivo

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Bangkok, 21 ago (EFE).- Al menos 28 personas han muerto o han sido heridas de gravedad en lo que va de año en Laos a causa de la explosión de bombas y explosivos arrojados en el país asiático entre las décadas de 1960 y 1970, informó hoy la prensa estatal.

Las autoridades laosianas prevén que hasta finales de año siga aumentando el balance de víctimas, que en 2016 se cerró con 59 muertos o heridos de gravedad, según el portal del diario Vientiane Times.

La cifra fue presentada durante una reunión interministerial con organismos internacionales dedicados a promover el desarrollo y ONG para abordar la gestión del legado de la guerra que afectó el país hace cinco décadas, durante el conflicto en el vecino Vietnam.

En el encuentro se abordó la elaboración del primer mapa de zonas contaminadas con explosivos no detonados identificados y los sistemas de prioridad de limpieza de las zonas afectadas, añadió el portal gestionado por el ministerio de Información del régimen comunista.

Laos aún arrastra el legado de los más de dos millones de toneladas de bombas que la aviación estadounidense lanzó entre 1964 y 1973 en una operación secreta, lo que convirtió a este país en el más bombardeado de la historia.

Se estima que al menos un 30 por ciento de los 270 millones de explosivos de bombas de racimo arrojados en Laos durante la guerra en Indochina no estallaron y siguen ocultos bajo tierra en zonas rurales y de producción agrícola.

Miles de personas han muerto o han resultado heridas desde el final de la guerra a causa de ellos.

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