El Cairo, 4 mar (EFE).- Las fuerzas progubernamentales sirias arrebataron hoy a los rebeldes más de una cuarta parte de la superficie de la región de Guta Oriental, bastión opositor a las afueras de Damasco, en el marco de una escalada militar que comenzó el mes pasado.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, las tropas del presidente sirio, Bachar al Asad, lograron avanzar por Guta, que se encuentra asediada desde hace años por Damasco, con bombardeos y combates terrestres, y controlaron la población de Beit Nayem y las granjas de Al Shaari.

Además de estas zonas rurales, las unidades castrenses tomaron las localidades de Al Nashabiya, Hazarna, Hush al Dawahira, Hush al Zariqia, Al Shifunía, Hush al Janem y otras granjas.

El Observatorio indicó que unos a "las fuerzas del régimen" sirio les falta avanzar unos seis kilómetros hasta tener acceso a la administración de vehículos situada en la sección occidental de Guta Oriental, cerca de la ciudad de Harasta.

Si las fuerzas sirias consiguen superar esta distancia, lograrán cortar en dos secciones Guta Oriental, una en la que estaría Duma -la mayor ciudad de Guta-, Harasta y las granjas de Reihan, y en la otra sección habría poblaciones controladas por la facción islamista Legión de la Misericordia y otras áreas por el grupo Ejército del Islam, que luchan zambas contra las tropas de Al Asad.

Unas horas antes, la agencia oficial siria SANA afirmó que las unidades castrenses sirias arrebataron seis poblaciones en las últimas horas a las facciones rebeldes de Guta Oriental, lo que significa el primer anuncio oficial de una ofensiva terrestre en la zona.

En las filas de las tropas leales a Al Asad, doce de sus integrantes murieron hoy en un contraataque del Ejército del Islam, con el que recuperó "amplias partes" de Al Shifunía, aunque hoy la ha vuelto a perder, según el Observatorio, cuya sede está en el Reino Unido pero que cuenta con una amplia red de observadores sobre el terreno.

Además del conflicto terrestre, los bombardeos siguen impactando en el suelo de la región siria, donde hoy al menos siete personas han perecido en distintas poblaciones, según el Observatorio, y donde esta semana entró en vigor una pausa humanitaria, propuesta por Rusia, que rige entre las 09.00 y las 14.00 horas cada día.

Esta iniciativa tiene como duración 30 días con el fin de permitir la entrega de asistencia humanitaria y la evacuación médica, tras la aprobación el pasado fin de semana de una correspondiente resolución el Consejo de Seguridad de la ONU.

El Observatorio indicó también que cientos de familias continúan huyendo de las áreas de conflicto hacia la ciudad de Duma y los alrededores y, según la ONG, se ha perdido el contacto con muchas de estas familias en un momento en el que se espera que la ayuda humanitaria entre "en las próximas horas" en la asediada Guta.

Con la cifra de fallecidos de hoy, aumenta a 667 personas, entre ellas 154 menores y 96 mujeres, la de las que han perecido en los ataques que comenzaron el pasado 18 de febrero en Guta, una región que cuenta con 400.000 civiles que se encuentran atrapados y que viven una grave crisis humanitaria, según la ONU.

Igualmente, la ONG precisó que decenas de cadáveres continúan bajo los escombros de los edificios y que no han podido ser recuperados por la intensidad de los ataques lanzados por las tropas gubernamentales.

Esta escalada es objeto de reacciones a diario de líderes internacionales, y hoy mismo el presidente francés, Emmanuel Macron, telefoneó a su homólogo iraní, Hasan Rohaní, para pedirle que presione a Al Asad con el fin de "acabar con los ataques indiscriminados contra la población en Guta" y para que permita el acceso a la ayuda humanitaria.

Según una nota publicada por la Presidencia francesa, Macron subrayó "la responsabilidad particular que recae en Irán por los vínculos que tiene con el régimen" sirio a la hora de reclamar esa tregua humanitaria.

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