La activista saharaui Aminetu Haidar. EFE/Archivo

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Rabat, 1 abr (EFE).- El Gobieno marroquí advirtió hoy de que recurrirá "a todos los medios" para desalojar al Frente Polisario del extremo este del Sáhara Occidental, que el movimiento independentista saharaui llama "territorios liberados", si la ONU no actúa "y asume plenamente sus responsabilidades".

Este mensaje fue transmitido hoy en Rabat a un grupo de periodistas internacionales por el ministros de Exteriores, Naser Burita; el de Interior, Abdeluafi Laftit, y el de Comunicación y Cultura, Mohamed Laaraj, en una jornada marcada por reuniones extraordinarias del Gobierno con el Parlamento y los partidos políticos sobre la cuestión del Sáhara.

El ministro marroquí de Exteriores denunció "la permisividad y ligereza" de la ONU por lo que consideró incursiones del Polisario en el extremo este y sur del Sáhara Occidental.

Burita criticó las recientes incursiones del militares del Polisario en el extremo sur del Sáhara Occidental en Guergarat (fronteriza con Mauritania), y en el extremo este del territorio en Tifariti y Bir Lahlu, considerados por el Polisario como territorios liberados y como "zona tapón" por Rabat.

Y acusó al Polisario de impedir la visita el pasado marzo de observadores militares de la Misión de la ONU en el Sáhara Occidental (MINURSO) a estas zonas y de "chantajear" a esta misión para reunirse con los independentistas saharauis en este territorio en lugar de Tinduf (en Argelia donde se encuentran los campamentos de los saharauis).

"La MINURSO tiene que asumir plenamente sus responsabilidades, pero si en la ONU no están dispuestos a poner fin a estas provocaciones (…) Marruecos asumirá sus responsabilidades y no va a tolerar ningún cambio del statu quo en esta zona", advirtió.

Burita explicó que estas zonas para Marruecos sirven de dispositivo de seguridad que fue establecido en los años noventa en coordinación con las grandes potencias para "impedir una confrontación directa entre los ejércitos argelino y marroquí", y para facilitar la aplicación de los acuerdos del alto al fuego firmados en 1991.

"(Las incursiones) constituyen una violación directa de los acuerdos militares, un desafío y una amenaza del alto al fuego y comprometen la estabilidad regional", alertó.

Asimismo, el ministro marroquí criticó que Argelia "apoya estas incursiones y se moviliza diplomáticamente por el Polisario" al mismo tiempo que precisó que no se trata de un "insulto o ataque" hacia el estado o pueblo argelino sino más bien una observación de "la realidad ya que Argel alberga, financia y arma al Polisario".

Burita subrayó que su país se puso en contacto ayer con el Consejo de Seguridad y la Secretaría General de la ONU, y las grandes potencias para "alertar" sobre la situación actual en la zona que calificó de "gravísima".

Por su parte, el ministro de Interior, Abdeluafi Laftit, advirtió de que Marruecos "no se quedará con las manos cruzadas ante estos ataques que tienen como fin modificar el statu quo de la zona" y que su país "hará todo para preservar su territorio", pero no aclaró si las medidas incluyen una posible intervención militar.

La tensión se reaviva entre Marruecos y el Polisario en vísperas de la presentación del secretario general de la ONU, António Guterres, (en este mes) de su informe anual sobre el contencioso del Sáhara Occidental ante el Consejo de Seguridad, que a su vez decidirá sobre el mandato de la MINURSO.

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