Imagen de archivo de expresidente Otto Pérez Molina. EFE/Archivo

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Guatemala, 27 abr (EFE).- El periodista estadounidense Allan Nairn narró hoy ante el Tribunal de Mayor Riesgo B, en su calidad de testigo, la forma en la que participaron en el genocidio del área ixil (al norte) de Guatemala el general retirado y expresidente Otto Pérez Molina, además de los Gobiernos estadounidense e israelí.

Como parte del reparto del documental "Titular de hoy: Guatemala", dirigido por el finlandés Mikael Wahlforss y en el que participa también la fotoperiodista Jean Marie Simon, el testigo estuvo en Guatemala en 1982, cuando gobernaba el dictador José Efraín Ríos Montt.

El general, fallecido este mes, era el principal acusado del caso por genocidio y delitos de lesa humanidad contra 1.171 indígenas de la etnia ixil.

El otro militar procesado ante el tribunal es el exjefe de inteligencia José Mauricio Rodríguez Sánchez durante el mandato de facto de Ríos Montt, entre marzo de 1982 y agosto de 1983.

En su testimonio, recordó que durante la grabación del documental entrevistó al "mayor Tito Arias", como se hacía llamar Otto Pérez Molina, quien presumía de tener "un control total de la zona, a la cual se debía pedir permiso para entrar en la Base Militar de Nebaj -en el departamento norteño de Quiché- y presentar una autorización extendida por el Ejército".

El día de la entrevista con Pérez Molina "en el piso estaban cuatro cadáveres a su alrededor", detalló el periodista.

El mayor Tito Arias le dijo a Nairn que los habitantes de la aldea Sumal Grande "huyeron montaña adentro y serían perseguidos por helicópteros", pues, según le precisó, la idea de la operación era "perseguir y bombardear a los sobrevivientes en las montañas" y añadió que los helicópteros utilizados eran de Estados Unidos.

Nairn estableció que era evidente la colaboración e interés del ejército estadounidense y el apoyo en armamento, equipo y transporte de Israel, "como técnicas de Inteligencia, tortura y asesinato".

"Querían tratar de anular todas las fuentes de abastecimiento y hacer que creciera el hambre y hacer que la población se rindiera", recordó Nairn sobre lo que vio ese día, destacando que la gente no pertenecía a la guerrilla, sino que era población indígena.

La población que huía, sostuvo, lo hacía "por temor a que el Ejército los matara", pues como confirmó durante su estancia esos días en el país, Ríos Montt le dijo en otra entrevista que "el problema no es solamente los que están disparando (guerrilleros) pues por cada uno de ellos hay 10 personas atrás (civiles)".

Nairn aseguró que a las personas que capturaban en la montaña intentando huir de las masacres las llevaban a sitios conocidos como aldeas modelo o campamentos, "donde eran sometidos a trabajo forzado y violencia sexual".

Un agregado militar de EE.UU. le dijo a Nairn en 1982 que no solo había permiso "para matar a subversivos, sino a potenciales subversivos también", incluyendo entre estos a jóvenes y niños.

Nairn era uno de los testigos que debía declarar en el primer juicio por genocidio en Guatemala desarrollado en 2013, en el que resultó culpable Ríos Montt y absuelto Rodríguez Sánchez, un proceso que fue anulado por el tribunal Constitucional diez días después de la condena, pos supuestos "vicios" procesales.

Según dijo Nairn al medio local Plaza Pública en esa oportunidad, la Fiscalía retiró su testimonio del proceso luego de que otro testigo -Hugo Ramiro Leonardo Reyes- nombrara al entonces presidente Pérez Molina, lo que provocó "una crisis" entre el mandatario y la exfiscal general Claudia Paz y Paz, por lo que ya no fue requerido en ese momento, hasta este viernes, en el que ha recordado su vivencia directa con el genocidio guatemalteco.

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