Algunos rompen récords deportivos o logran fama en el entretenimiento o la farándula, pero también hay casos luminosos y singulares en los que el desempeño académico y las oportunidades educativas son de tamaño monumental.

Esa es la historia de Jasmine E. Harrison, una chica de 17 años de Carolina del Norte que sido aceptada por 113 universidades en Estados Unidos y ha recibido ofertas de becas por más de 4.5 millones de dólares nominales.

“Al principio no podía creerlo… pero luego me sentí honrada”, comentó la joven a The New York Times.

¿Cómo logró tal portento, a lo que hay que añadir la marca de efectividad de que solo dos de las 115 universidades a las que solicitó admisión no se la concedieron?


Jasmine Harrison, de 17 años, fue admitida por 113 universidades con 4.5 millones de dólares nominales en becas. (Captura de video / WFMY TV)

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Como cada año, los estudiantes de último año de high school en Estados Unidos realizan el proceso de solicitud de acceso a la universidad y esperan luego con ansias las cartas de respuesta. Y Harrison, de acuerdo al relato del Times, se abocó a ello con singular intensidad.

Su grado académico promedio de 4.0 la coloca en un nivel de excelencia por lo que sus posibilidades de ser aceptada por una universidad eran de entrada significativas. Con todo, múltiples factores adicionales (exámenes estandarizados, trayectoria en actividades extracurriculares y demás) también cuentan, además de otros criterios de selección propios de cada universidad.

Por añadidura, el costo de una solicitud de acceso a la universidad es considerable, y puede alcanzar a veces los 80 o 90 dólares cada una, de acuerdo a la televisora CBS. Pero con dedicación y recursos tecnológicos, Harrison logró enviar 115 solicitudes y gastó apenas 135 dólares.

Así, además de su talento académico (se graduará de high school el 24 de mayo de la escuela The Academy at Smith, indicó la televisora WFMY), Harrison puso en acción herramientas que le permitieron presentar simultáneamente solicitudes a múltiples universidades. Esos servicios, conocidos como ‘Solicitud común’ (Common Application), permiten enviar las peticiones a 20 universidades a la vez (un recurso creado justamente para reducir el costo de estos procesos) y Harrison comenzó a enviar sus solicitudes a instituciones fuera de Carolina del Norte, donde reside: por ejemplo, a instituciones en Colorado, Florida, Maryland y Carolina del Sur.

Dedicó horas y horas a la preparación de sus solicitudes y poco a poco, con la ayuda de su madre, la adolescente fue enviando sus documentos y comenzó a recibir respuestas afirmativas. Entonces se preguntó que si había podido lograr ya varios sí, ¿qué tantos más podría lograr? Se abocó a dilucidarlo y durante una semana especial de solicitud de acceso sin costo en Carolina del Norte logró enviar varias solicitudes individuales y vía la ‘Common Black College Application’, una solicitud común que vincula a los alumnos con universidades que sirven prioritariamente a la comunidad afroamericana, envió su solicitud de acceso a otras 53 instituciones de educación superior.


La papelería de las 113 universidades que le dieron el sí a Jasmine Harrison. De todas ellas, eligió a Bennett College, Carolina del Norte. (Captura de video / WFMY TV)

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Los sí comenzaron a llegar en masa –uno solo es motivo de júbilo para un estudiante– hasta sumar 113. Y con la aceptaciones también llegaron ofertas de becas y asistencia financiera, que sumaron más de 4.5 millones nominales en total por el conjunto de las 113 respuestas positivas. Eso no significa que ella recibirá todo ese dinero, pues en realidad las becas efectivamente concedidas por lo general tienen como tope el costo de la colegiatura universitaria, aunque hay las que cubren algunos otros gastos.

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Lo cierto es que Harrison no solo tuvo de repente multitud de opciones para elegir, sino que podía decidir con la tranquilidad de que el factor económico no sería un impedimento (el costo anual de la matrícula universitaria en Estados Unidos puede ascender decenas de miles de dólares).

“Podía ir a tantas partes, y descubrir quién soy”, comentó Harrison al Times en relación a su dilema.

Al final, la joven eligió estudiar en Bennett College, una universidad afroamericana histórica para mujeres ubicada en Greensboro, Carolina del Norte, muy cerca de su casa. Lo hizo con el beneficio añadido de que esa institución le concedió una beca completa, que paga la totalidad de su matrícula anual de 28.000 dólares. Quiere ser bióloga y también aspira a ser enfermera de cuidados neonatales intensivos.

Lograr esos objetivos es ahora el siguiente capítulo en la vida de Harrison, quien tras un espectacular proceso de solicitud de acceso a la universidad le toca mantenerse firme en la carrera hasta lograr su título. Si lo hace con disciplina y talento, el panorama le resultará auspicioso y, al final, podrá decir que sus 113 respuestas favorables no solo le dieron fama mediática sino que le mostraron que el éxito es posible y replicable. En beneficio de ella y como ejemplo para otros jóvenes estudiantes.

Sigue a Jesús Del Toro en Twitter: @JesusDelToro

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